LOS JUEVES UN RELATO: FANTASIA OSCURA

Había que escribir. La única forma de escapar, era escribir. -No quiero. No sé. ¡No me place!- grité. "Pues en tí está la solución. No hay otra forma de escapar de tu zona de confort" Dijo una voz aterradora, como el miedo mismo a salir de lo malo conocido. Podía escribir sobre mundos fantásticos, como el amor eterno, la fidelidad o la monogamia. También de la levedad, de ser consecuente con uno mismo. Las letras se acumulaban detrás de la puerta, debajo del felpudo. -¡Y a esto llaman confort!- abrogué. En mitad de la mañana, la luz hiriente de un sol de primavera, otra vez me llevaba a escribir del amor de los galanes, de la ternura de las madres, de la dulzura de los abuelos. Cerré postigos, rendijas, ojos y boca y comencé a escribir con el pensamiento. De pronto estaba sola en mitad del universo. Nadie respondía a mi llamado. No había lugar donde apoyar mis pies, y el infinito se presentaba extenuante para recorrerlo. El por qué de las cosa...